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baño en Cala Nova>

MAR BENDITO

chica en la arena

Las playas de Ibiza son unos de los mayores alicientes de la isla. No solo hay playas, sino calitas perdidas o rocas recónditas donde uno puede sentirse como el único habitante de la isla. Las hay para todos los gustos, con o sin chiringuito, con hamacas y sombrillas o vírgenes, duchas, de bandera azul, arena o piedras. Al ser esta una isla hecha “a la medida del hombre”, tenemos la ventaja de que según de donde venga el viento basta con ir a las playas bien de saliente bien de poniente, para encontrarse el mar como un plato. Algunas tienen acceso por mar únicamente, pero a poco que a uno le guste investigar seguro que accede a descubrir ese rincón paradisíaco para hacerlo suyo. En otras playas, para evitar aglomeraciones lo mejor es ir al atardecer o a primera hora para un baño matutino, desapareciendo después cuando el sol empieza a apretar.

Puesta de sol en Cala d'Hort

Ah! Para planificar sus excursiones, le puede ser muy útil recurrir a los mapas de Google Maps o a los del SigPac del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, cuyas fotos tienen una definición algo menor pero que es topográficamente el más detallado en cuanto a caminos. Si accede por vía marítima lo tendrá muy fácil, pero si no, un coche de alquiler en Ibiza le resultará de gran utilidad para llegar a cualquier playa o rincón de la isla. Y por favor, respeten la naturaleza, no dejen envases o basura tirados por ahí…




Costa de levante, grandes playas

Empezamos el recorrido por el Sur en la famosa Las Salinas, (Malibú y el fiestero Sa Trinxa como lugar de encuentro para los palmitos más trabajados). Es Cavallet, contigua, es también una gran extensión de arena -con zona gay incluida en su parte Sur- y desde donde se divisa el tráfico incesante de barcos entre Ibiza y Formentera. Playa d’en Bossa, sigue siendo una gran playa “guiri”, abarrotada de grandes hoteles y sobrevolada por los aviones incesantemente por estar junto al aeropuerto, pero en la que últimamente están floreciendo numerosos chiringuitos-restaurantes bastante cuidados que a buen seguro están empujando la imagen del lugar hacia arriba. Talamanca está al Norte de la ciudad de Ibiza, pasado Marina Botafoch;  es un sitio apacible y la reserva playera de los “vileros”. Cala Llonga tiene la peculiaridad de estar en un gran entrante de mar rodeada de montes de pinos y de ahí su nombre, literalmente “cala larga”. La playa de Santa Eulalia es bastante agradable, sobre todo considerando su cercanía al puerto deportivo y al propio pueblo; en la zona de la desembocadura del río encontrará las típicas sombrillas y hamacas de alquiler. Al norte de Santa Eulalia, tenemos la playa de Cala Pada (un club para alemanes mayoritariamente junto a ella), Cala Martina (los días de viento se suelen reunir por ahí varios kitesurfs), Es Canar (bastante cuidada por su proximidad a los hoteles), Cala Nova (con varias calitas contiguas, es perfecta los días no ventosos), Cala Llenya (zona de arena muy ancha y olas grandes), y Cala Boix (acceso por escalera a un paraje sin edificar, playa de arena gris natural).

playa cala leña desde el chiringuito

Y más arriba, pasada la isla de Tagomago, las grandes son Es Figueral (junto a ella un club de vacaciones), Aigües Blanques (playa nudista con diferentes zonas en la que los “textiles” también son bienvenidos pues cada uno va como quiere) y Cala San Vicente.


Costa de levante, calas o rocas

amigos de excursion

Entre Ibiza y Santa Eulalia hay un sitio poco frecuentado -Cala Olivera- con una pequeña playa y también una zona de rocas planas adecuada tomar el sol; se accede pasadon el Golf de Ibiza y entrando en la Urbanización Roca Llisa, cuyo control debe de facilitar el acceso. Junto a Cala Llonga, se accede en coche hasta Sol d’en Serra, una gran bahía apenas edificada pero con playa de piedras. Entre Santa Eulalia y Es Canar la pequeña playa de Es Niu Blau tiene la peculiaridad de que hay sombras naturales de pinos, muy adecuada pues para los que no deseen emular a los lagartos. Cala Mastella es una cala encantadora, se puede llegar fácilmente en coche y a pesar de ello suele haber poca gente. El Pou d’es Lleó también tienen rincones simpáticos, tanto la cala en sí como las rocas o las casetas de pescadores que hay en las cercanías, a ambos lados de la playa.

playa

Al norte de la playa de Es Figueral está el faro abandonado de Punta Grossa con varias calas en los alrededores, pero de acceso náutico exclusivamente. Desde la urbanización “Allá Dins”, también al norte de Es Figueral, parte un camino de varios kilómetros por el que se puede llegar a la zona de Ses Formigues. En la carretera entre Es Figueral y Sant Vicençc de Sa Cala hay una zona habilitada como aparcamiento de coches, desde donde sale un camino que nos lleva hasta la cueva de Es Culleram (que incluimos excepcionalmente pese a no estar a nivel de mar), lugar ancestral de culto a la diosa Fenicia Tanit. Desde el pueblo de Sant Vicenç de Sa Cala parte una carretera hacia el Port de ses Caletes, una pequeña cala adecuada para disfrutar de los fondos marinos con las gafas de bucear. Y desde Portinatx, una carretera hacia el Este nos conduce a la Cala d’en Serra, normalmente con el mar bastante plano por estar bien protegida, con la única nota discordante de los cimientos de una gran estructura a medio construir en el parking.

Costa de poniente, grandes playas

Peñasco islote benirras

Son tantas que enumeraremos solo algunas. Cala Jondal es un fijo en los reportajes sobre Ibiza de diversos medios de comunicación; no es sin embargo de las más agradables pues en vez de arena es de piedras, aunque redondeadas eso sí. Otra de las grandes, aunque con varios hoteles y edificaciones contiguas, es Cala Vadella. Cala d’Hort tiene el gran aliciente de la vista del imponente islote de Es Vedrà enfrente. Ya en la parte Norte de la isla, las grandes playas por excelencia son Portinatx y la playa del Puerto de San Miguel, ambas plenamente equipadas. Las Calas de Compte y sus numerosos rincones están entre las preferidas de muchos ibicencos por su cristalina agua turquesa, son como la “Formentera ibicenca”.

Y Cala Benirràs, playa mítica presidida por su característico peñasco sobre el mar y dónde aún se puede oír algún tambor al atardecer.


Costa de poniente, calas o rocas

yate saliendo del puerto deportivo

La costa de poniente es en buena parte bastante abrupta y está relativamente poco edificada en su parte Norte, lo que favorece múltiples calitas o rocas que hay que encontrar, unas veces con vehículo, otras veces a pie por caminos o senderos saliendo de excursión. Nos gusta Es Xarco, con las sombras naturales ofrecen los pinos y la contigua Porroig, una gran bahía en forma de cerradura dónde si investiga, en la parte derecha de la “cala” encontrará un pasadizo acuático transitable junto una pequeña cueva, perfecto para adentrarse en un mini-viaje “iniciático”. Bajo el pueblo de Es Cubells hay una cala homónima no demasiado frecuentada, también conocida como Ses Boques, a la que se llega por el camino asfaltado que parte desde la iglesia. Más al Sur, una Cala recóndita y encantadora abrazada por sus correspondientes casetas de pescadores es Cala Llentrisca, a la que se puede acceder siguiendo la guía de los senderos visibles en el mapa.

mar azul junto a las casetas de pesca

Otra excursión recomendable (mejor fuera de las horas punta de sol por lo empinado de la subida) es la bajada a las rocas del llamado Atlantis, con grandes explanadas rectas de roca (fue cantera, de ahí su nombre aúténtico 'Sa Pedrera') y una pequeña cueva justo antes de las dunas de arena con la Diosa hindú Vishnu pintada sobre la roca de la entrada, al parecer por un japonés en gratitud por haber alcanzado ahí mismo la experiencia mística de la iluminación. A un par de kilómetros de San Antonio, están las famosas plataformas de Punta Sa Galera, paraíso nudista/alternativo al que se puede llegar en coche, la urbanización por la que hay que pasar debe de facilitar el acceso. Siguiendo con al coche un camino que parte desde las Calas de Compte (aguas azul turquesa estupendas) se llega a una explanada pedregosa en la que encontramos una escalera que baja hasta las casetas de pescadores, resguardadas por un espectacular arco de piedra natural que lo convierte en un rincón singular (detalle de acceso en el mapa). Más al norte, la remota S’Hort d’es Baladres con embarcaderos y algo de arena, a la que se accede por un torrente pasando el pueblo de Santa Inés (preguntar); hay que tener unas ciertas aptitudes para la escalada, así que el que tenga vértigo mejor se abstenga. Al N.E. de Santa Inés, el acceso a la pequeña Cala Sardina representa casi una hora de marcha, siendo apta para caminantes amateurs. En la zona de San Mateo, Cala d'Aubarca (o Cala d'Albarcar) tiene un gran puente de piedra singular, hay un camino pero impracticable excepto para un buen 4x4, mejor bajar a pie.

perspectiva de playa las salinas

A unos 4 km al Oeste de San Miguel, Es Portixol es una cala con la singularidad de que tiene forma de herradura cerrada, de manera que puede parecer como un lago de mar según la perspectiva; hay varias casetas de pescadores, se accede caminando unos 30 minutos por un sendero que bordea el mar tras dejar el coche en la urbanización Illa Blanca. Desde el Puerto de San Miguel, sale un camino en la parte izquierda a través del cual en 5 minutos se llega a la Cala des Moltons, un sitio tan encantador que cuesta entender que la gente prefiera agolparse en la playa de San Miguel. Cogiendo un camino que parte desde el mismo parking de Cala Xarraca se llega a las aguas cristalinas de Caló des Porcs (o de ses Porres, o Cala es Canaret), uno de los lugares preferidos por los yates para fondear por ser una cala tranquila y bien protegida; y siguiendo un par de kilómetros mas allá se accede a Es Caló de s’Illa (de 10 a 20 minutos caminando según dónde se aparque), ahí no encontrará hamacas, chiringuitos ni comodidades, pero llenará de gozo a aquel que quiera retozar al sol en un paraje virgen.